En nuestras costas donde se pueden encontrar hasta diez tipos de morenas diferentes. Este animal se caracteriza por su forma, alargada y musculosa, parecida a la de una serpiente.
Puedes encontrar ejemplares de 40 cm, como de 60, incluso, de un metro o más y que lleguen a pesar desde un kilo a dos, tres o más. Una morena adulta puede llegar a medir un máximo de 130 cm y a pesar 6 kilos.
La forma de su cabeza y sus colores son los que marcan la diferencia entre las distintas especies. Las especies más comunes en las islas son la morena negra (color marrón oscuro con manchas negras irregulares y lunares blancos) y la morena pintada (color amarillo con manchas irregulares marrón oscuro y cabeza marrón con pequeñas manchas amarillas).
Carece de aletas pectorales y sus aberturas branquiales se reducen a unos pequeños orificios, Tampoco tiene escamas, sino una piel gruesa recubierta de mucus que es tóxica en algunas especies, para protegerla de agresiones, y que además facilita su hidrodinamismo. Vive generalmente entre las rocas y puede alcanzar 1,5 m de longitud. Aunque es inofensiva si no es molestada, su mordedura puede ser peligrosa para los humanos, debido a que, por su alimentación, su boca contiene un número importante de bacterias que pueden causar severas infecciones en caso de mordedura.
Es frecuente encontrarla acompañada de la pequeña gamba Lysmata seticaudata, que tiene hábitos desparasitadores y se dedica a limpiar el cuerpo de morenas, congrios y blénidos con los que comparte refugio. La morena nunca se comerá a su compañera la gamba Lysmata seticaudata, sino que se quedará inmóvil hasta que ésta acabe con su trabajo de limpieza. Tal es la vocación limpiadora de la gamba que, si aproximáramos un dedo a la salida del orificio donde vive, primero nos analizaría con sus antenas para después proceder a desparasitarnos.
Se las puede observar en las rocas abriendo y cerrando la boca, mecanismo utilizado para bombear agua hacia sus branquias.
La reproducción de la morena mediterránea es poco conocida, aunque sí se conoce que el periodo reproductivo tiene lugar durante el invierno y producen unos 60.000 huevos en aguas abiertas.
Desarrolla su mayor parte de actividad depredadora por las noches, son solitarias y muy territoriales, tienen una gran agresividad. Son de hábitos nocturnos, lo que explica que sus ojos sean tan rudimentarios, en cambio, su sentido del olfato está sensiblemente muy desarrollado, siendo el que utiliza primordialmente para localizar presas o enemigos.
Sus presas constituyen principalmente peces, crustáceos y cefalópodos, a los que atrapa con sus poderosos dientes mediante emboscada, aunque le encantan los pulpos.