Esta especie de pez loro, es un ejemplar muy activo y curioso que destaca por la belleza de su colorido.
Su tamaño va de 30 cm en los ejemplares más pequeños, hasta 70 cm en los más grandes, generalmente los machos son los de mayor envergadura. Su mandíbula es de pequeñas dimensiones, con dientes fuertes y parcial o completamente fusionados que forman un par de placas en pico de loro en cada mandíbula. Su cabeza es cónica y su parte anterior es redondeada. Posee un cuerpo ovalado. Las hembras son de color rojo, gris y amarillo, y los machos de color gris. Sus escamas son grandes, fuertes, y a la vez de tacto suave. La cola es ligeramente redondeada.
Vive en pequeños cardúmenes, es decir, en grupos o bancos de peces, en fondos rocosos y sobre praderas marinas. Localizada entre 50 y hasta 100 m de profundidad, podemos encontrarla siempre mordisqueando las rocas en busca de pequeños crustáceos e invertebrados. Se reproduce en verano, por lo que podemos asegurar que la época de mayor abundancia de la vieja en las costas Canarias es de mayo a noviembre.
Se alimenta de algas sobre rocas y de sus animales fijos, de sebas y de micro-invertebrados, sobre todo crustáceos y pequeños moluscos.
Muchos pescadores canarios, sobre todo de las islas de Fuerteventura y Lanzarote, mantienen la tradición de utilizar como puntero en su caña de bambú o fibra un cuerno de cabra limado y pulido. Con este accesorio obtienen más fortaleza en la captura de la vieja cuya carne, muchas veces comparada con la del marisco, es delicada y una de las más apreciadas en la cocina canaria.